Bye Bye, CESUR

Noticia

Informe

Bye Bye, CESUR

9 Febrero, 2014

En recientes declaraciones de Alberto Nadal a un famoso diario, ha afirmado que en Abril desaparecerá la subasta CESUR utilizada para fijar los precios de la electricidad a los consumidores domésticos del PVPC y será sustituida por los precios medios del mercado mayorista.

De ser tal cual parece, no deja de ser una excelente noticia puesto que de media el mercado mayorista de la electricidad (OMIE) es bastante más barato  que los precios resultantes en las diferentes subastas que se han realizado (y sobre todo en el primer cuatrimestre del año), superándolos sólo en contadas ocasiones y por poco margen.

En la entrevista comenta Nadal que las comercializadoras deben poder ofrecer al consumidor la opción de un precio fijo anual, aunque nada habla sobre la fijación del precio para esta opción.

¿Cuál es la diferencia entre las subastas y precio real?

Con CESUR, el precio para todo un trimestre se marcaba en una única jornada de subastas donde intervenían multitud de agentes ajenos al negocio físico de la electricidad y si a grandes agencias y bancos, esto es, la CESUR era un PRODUCTO FINANCIERO que 26 millones de suministros pagábamos todos los meses. Su resultado trataba de garantizar margen de beneficio a todos estos intermediarios, consiguiéndolo, a veces de manera muy importante, en la inmensa mayoría de los trimestres.

El mercado mayorista de electricidad (OMIE) es el lugar donde los agentes implicados realizan el intercambio real de compra/venta de energía eléctrica, fijándose unos precios de casación entre oferta y demanda para cada hora del día, todos los días del año. Es pues un mercado donde los participantes si forman parte del negocio físico de la electricidad y en donde multitud de consumidores, en su inmensa mayoría de índole profesional, compran su energía en productos parecidos a los que ahora parece comprará el doméstico y por mediación de la comercializadora correspondiente o directamente (como proponemos desde ANAE a determinados consumidores).

En el gráfico anterior observamos los incrementos de la CESUR con respecto a los precios medios mensuales del mercado mayorista. El año que menos "negocio" se hizo con la TUR, el 2011, supuso pagar un 6,8% más alta la energía, El año donde se pagó más cara la TUR con respecto a OMIE fue el 2009 con un 24,2% de diferencia. La media de incrementos se sitúa en un 17,5%. No hemos añadido 2014 porque llevamos poco tiempo de año, pero el resultado, en lo que llevamos de trimestre, es que los precios que fijó el gobierno en Diciembre tras anular la CESUR han sido un 44,2% superiores al precio medio de Enero y un ¡¡¡213,2%!!! en estos días de Febrero. Y es que esto ya lo veíamos venir en Diciembre y por eso nos preguntábamos "Si el precio de la electricidad para el primer trimestre de 2014 bajará, ¿por qué sube la TUR?"

Quizás a partir de ahora algunos consumidores empiecen a valorar de manera más positiva la generación renovable que disponemos y que es en exclusiva la causante de estas bajadas.

No es oro todo lo que reluce

Y es que el mercado mayorista también tiene sus peros. De entrada nos vamos a encontrar en la factura que no vamos a tener el mismo precio para la unidad de electricidad (el kWh) todos los meses, puesto que como hemos visto es un mercado muy dinámico, aunque sabremos que de media anual estaremos pagando menos.

Por otro lado, las sospechas de manipulación de este mercado siguen estando presentes y el ejemplo lo tenemos en lo que pasó en los días anteriores a la CESUR de Diciembre, en el que el mercado estuvo tres semanas marcando unos precios totalmente desorbitados y sin explicación racional: se dijo que sopló poco viento, hubo el doble de potencia indisponible que lo normal, entró el frío y .... el Gas Natural disponible para los ciclos combinados se vendió a Japón por lo que hubo que recomprar a precio de oro. La CNMC está pendiente, todavía, de publicar un informe al respecto, pero está claro que si ahora 26 millones de consumidores tendrán como referencia este mercado, se deberá tener un control estricto de su funcionamiento.

Por último, otro asunto pendiente y que ahora con esta nueva situación cobra la mayor urgencia, es su reforma en cuanto a la formación de precios en la que determinadas tecnologías (nuclear e hidroeléctricas) obtienen unos beneficios escandalosos y totalmente injustos en comparación al resto de tecnologías, especialmente las renovables. Estos beneficios pueden rondar los 3.000 millones de euros anuales.

 

Comentarios

Antonio, la respuesta es muy fácil: una cuestión puramente recaudatoria en la que se benefician compañías y estado.

Según nuestros cálculos (muy conservadores) la suma de potencias contratadas por todos los consumidores del sistema eléctrico, rondará los 130.000-140.000 MW y la máxima potencia demandada está en menos de 40.000MW, o sea hay un superávit de potencia contratada del orden de 100.000MW, lo cual da unos ingresos por potencia contratada JAMÁS UTILIZADA del orden de 5.000 millones de euros (o más, insistimos en los datos conservadores)

Por lo general, el punto de vista del consumidor jamás es tenido en cuenta a la hora de crear o modificar normativa. Ese es justo el motivo de la existencia de esta asociación!!!

Y ¿Porque no se actúa sobre el factor de potencia adecuándolo a un consumo medio y no a un consumo máximo puntual? Es que estamos pagando para disponer de toda la potencia punta como si la utilizáramos durante todo el tiempo. Y, por las caídas de la Red cuando el consumo se dispara, sin sobrepasar la potencia contratada individualmente (pues entonces actuarían los limitadores), se constata que las compañías no han hecho las previsiones de consumo que nos cobran.

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
Website url
© Asociación ANAE 2012. Todos los derechos reservados.